| Volumen III * Número 1 * ENERO-FEBRERO 2009 |
| D E L E D I T O R |
| LA NUEVA CARA DEL 2009 |
| Néstor Fantini |
| .........................................................(Que llueva que llueva .........................................................la muerte está en la cueva .........................................................los pájaros ya no cantan .........................................................la muerte se levanta). |
| P O E S Í A S |
| NOCHE Y NIEBLA - 1940 |
| Marcos Silber |
| Toda el agua de toda la lluvia pasada toda de toda la lluvia futura sobre la carita mía. 1940 que lave la máscara del grande miedo y las arañas de la pavura trepada a los ojos lave y lave la oscuridad del silencio y el redoble de los pasos de ganso lave. Toda el agua de toda la lluvia futura toda de toda la lluvia pasada sobre las hamacas del pánico que van y venían iban y vienen. 1940 Loca de fantasma Mamá se para sobre las losas del patio a proclamar "es de cenizas, esta lluvia es de cenizas". (Las hermanitas juegan a la ronda ronda de las hermanitas). Tiraban a matar los soldaditos y se dan muerte pasajera porque debían volver, regresar los plomos y reanudar el fuego los soldaditos deben regresar, como astucia, como venganza de vida. 1940 Ahora camino en puntas de pie como entonces y cada vez que asustaba la extraña sombra y cada vez que la voz indescifrable asusta. En puntas de pie para protegerme la vida del acecho de los matadores, ocultarla de los cazadores de pequeños judíos; o tal vez para no espantar la memoria futura; ésta, de mucho después y ahora. Fantasma de loca Mamá se para a proclamar sobre las losas del patio "es de cenizas, esta lluvia es de cenizas". (Las hermanitas juegan a la ronda ronda de las hermanitas). Cruza como ráfaga la historia esa arrastrada hasta los acantilados de la noche ésta. Esa turbulencia en las siestas del corazón esta sequedad en la boca ese alboroto de aniosas banderas este lastimado vacío. 1940 Como adentro de nebulosa de opaco silencio mudas lejanas las hermanitas juegan a la ronda ronda de las hermanitas. La escena no acaba de disiparse y regresa; el patio los soldaditos la lluvia Mamá las cenizas los pasos de ganso la sombra la ronda ronda de las hermanitas. Va y venía y viene todo el tiempo todo el tiempo se reanuda la escena. |
| Marcos Silber es un poeta argentino. |
| Shawta tenía un perro negro de verdad asesino. Perro descastado miraba fiero con la lengua afuera y los ojos en llamas amenazando. Gruñendo sin descanso pasaba las horas encadenado a un fierro clavado en el piso de tierra. Mañana, tarde y noche el perro con el hocico perdido en la lejanía del parque y de sus montañitas, donde jugábamos cuando niños, remoloneaba el rato como mirando algo que nadie más veía perdido en la distancia. Lejos de nosotros, donde antes corría el río Los Ángeles, hoy solo una vena vacía y apretada de troncos, el lecho vacío y su enmarañado universo de ramas y de esqueletos enmohecidos de coches viejos eran la frontera natural que separaba a North Long Beach de Wilmington. Gritos, historia, espasmos venían desde allí a mortificar el sueño de los inocentes haciendo que ninguno de los habitantes del sector se aventurase a caminar por sus sendas tortuosas. Así como la gente se acostumbra a un tumor nosotros nos acostumbramos al arrastrar de cuerpos y a los gritos estridentes que venían de la oscuridad espesa y palpable que hace algunos años era la ciclo pista. El único que no daba el brazo a torcer era el perro negro que habíamos heredado en pago de la renta vencida y de los honorarios del enterrador que, siguiendo las concisas instrucciones del algonquino, habíamos contratado para quemar su cuerpo que terco se negaba a morir o a quedar expuesto a la intemperie de los ojos curiosos. Originalmente el can era propiedad de Shawta Jones, un algonquino renegado que sin decir nunca por qué vino a parar a este barrio de inmigrantes casi todos ilegales, más estrictamente a un cuartito que madre le rentaba . Entre medicine man y charlatán de quinta Shawta era experto en esquilmarle a la gente las monedas, las prendas y en últimas, y si eras una mujer de no tan mal ver, hasta un buen par de horas reconfortantes compraban tu boleto a la posteridad. Conocer el futuro hace daño, solía decir un borracho Shawta que se jactaba de ser un inmortal. Según él, y su borrachera perdida, cuando aún la tierra estaba caliente Shawta y su hermano Shandé, recién hechos de piedra y madera, cubiertos con un poncho que los libraba de todas las calamidades se separaron partiendo el guarda pampa en dos, uno al norte, otro al sur, y se fueron por esa tierra nuevecita con la misión de poblarla y de darle color. Una víbora del desierto hizo dormir a Shawta haciéndolo soñar para que no sintiera que por dentro lo recorrían mil ríos de fuego y luego, con el sol corriendo, se despertó y a su lado encontró a la |
| primer shuda, a la mujer de la que descendieron todos los algonquinos. Feliz, pero conocedor y temeroso de la muerte, Shawta se dio a la tarea de recoger sus pasos y de perseguir con sigilo y saña por entre los llanos y las cumbres elevadas que siglos después los hijos de sus hijos conocerían como los Antis, a su hermano Shandé. Shawta, aprovechando que Shandé estaba bañándose en el caudaloso río sin orillas junto a la mujer que emergió del lago, futura madre de los muiscas, le robó la mitad del poncho dejándolo solito y mortal mientras que Shawta se envanecía de no tener principio ni final. Sentado sobre la tierra que después se llamaría Nic-atl-nahuac, hoy Nicaragua, Shawta cosió el poncho pampa a su piel hasta hacerlo uno solo con él buscando mantenerse siempre vivo y bien alimentado. Inmune a las dolencias físicas Shawta, primero con un sentimiento nuevo y desgastante que llamaban tristeza, vio morir una a uno a todos los que acompañaron sus primeros pasos, y segundo, después de una serie de incontables ciclos de lo mismo, se dio cuenta que todo se repite, de que el hombre es una monótona sucesión de pasos semejantes y de que el destino es una falacia. Dueño del tiempo y solitario en su poder fue añejándose hasta perder por completo el asombro de ver nacer al sol en Tlahuiztlampa. Shawta se alejó de su gente y de su centro donde se danzaban las noticias que se llevará el viento refugiándose por último, sin nada que perder, entre las fauces devoradoras de los barrios periféricos donde podría hacer de las suyas sin llamar la atención en ese pandemónium de mil lenguas. Años de sentir como se enfriaba la tibieza de su sangre lo decidieron a la muerte. El primer paso fue arrancarse con un cuchillo el poncho pampa cosido a su piel. El penetrante dolor que sintió al arrancarse las últimas puntadas le confirmaron lo acertado de su decisión. En carne viva dispuso los arreglos funerarios. La madera y cómo habría de erigir el enterrador la pira. El día, después de tantos días de hastío, pierde su significante así que pudo ser un viernes o hasta un lunes, ocupado el barrio en preparar la noche del día de los muertos a nadie le llamó atención la humareda que se levantó por los parajes del río seco. Shawta ese día murió para nacer en la memoria que puebla con sus gritos la soledad escabrosa de los habitantes que comparten las que, mucho tiempo atrás, eran las indómitas márgenes del río Los Ángeles. Sin duda su perro negro lo recuerda mucho más que nosotros que somos unos desmemoriados incesantes. |
| C U E N T O S |
| SHAWTA |
| José Manuel Rodríguez Walteros |
| José Manuel Rodríguez Walteros es un escritor colombiano que reside en Los Angeles. |
| La escritura de las mujeres de Latinoamérica ha surgido para desmitificar los cánones de la escritura masculina y, a su vez, presentar una escritura subjetiva de la mujer. En las novelas de Isabel Allende y Laura Esquivel se nos permite ver y analizar la otra cara de la realidad que, a través de la escritura masculina, no se nos permitía ver en espacios públicos. Las historias de las mujeres se permitían sólo en espacios privados, en espacios de cocina o a través de la tradición oral. En Eva Luna y en Como agua para chocolate, el lector observa como los personajes femeninos se involucran a nivel social político para intentar promover un cambio. La escritura se inicia a través del silencio. Al no permitirse una voz femenina, no obteníamos una historia más completa. Al permitirle a la mujer un medio de comunicación, se le permite expresarse a sí misma y se le permite narrar su historia desde su punto de vista como mujer en la periferia. Veremos que la función de la escritura en ambas novelas es de proveer a los personajes femeninos con agencialidad ya que, a partir del poder de la palabra, ellas construirán su propia realidad. En Eva Luna veremos cómo la protagonista hace uso de las historias orales transmitidas por su madre y Elvira, como su material para su escritura que la ayudará a sobrevivir. En cuanto a Como agua para chocolate, veremos cómo es por que, medio de la cocina, Tita logra liberar sus emociones reprimidas y, a través de sus recetas, llega a alcanzar su felicidad. Por medio de un análisis de los personajes femeninos y sus posiciones como mujeres y cómo entran en el orden simbólico, analizaré sus discursos, lo cual dejará claro desde dónde vienen sus escrituras y con qué fin. Es importante analizar el funcionamiento de la metáfora y la metonimia, una teoría estructuralista para el análisis de los símbolos y de lo que no se dice dentro de Como agua para chocolate. Al mismo tiempo, me enfocaré en la intertextualidad y la metanarrativa dentro de Eva Luna para hacer un análisis de la creatividad de la escritora. Esto me llevara a examinar el realismo mágico y la caranvalización en ambas obras para hacer notar que no existen límites entre sus propias realidades y la ficción. Finalmente, analizaré la función de la memoria en Como agua para chocolate y la cocina como el espejo, y la inserción de la Historia en Eva Luna. A través de este análisis veremos cómo las mujeres han logrado ser parte activa de la Historia, al no quedarse calladas y aceptar los discursos masculinos. La novela de Laura Esquivel nos presenta con un espacio cerrado, que es la cocina, por lo cual muchos críticos han dicho que en la novela no se llega a lograr el feminismo por ser un espacio privado y limitado. Sin embargo, es a través de la memoria de Tita y sus recetas que se logra una especie de catarsis. A partir de la cotidianidad, Tita logra dar vida a sus pasiones. Es en la cocina que Tita aprende a cocinar, a jugar, y es en el espacio cerrado de la casa que ella aprende a tejer y a escribir sus recetas que nos llevarán a su pasado, a su presente y al futuro de su sobrina, por medio de la prolepsis y analepsis. Las recetas de Tita son un discurso que siguen en la memoria de la sobrina que, a su vez, también inicia su propia autobiografía, al igual que Tita. Anteriormente mencioné que el que es dueño de la palabra es dueño del poder, y ese es el caso de la cocina. La cocina se convierte en algo subversivo, ya que Tita escribe desde la alteridad. Y desde el punto de vista de la marginalidad, Tita es considerada como lo “otro” en la sociedad donde vive, y es como lo “otro” que escribe y cambia el rumbo de las cosas. “Woman is the silence or incoherence of the pre- discursive: she is the ‘Other’, which stands outside and threatens to disrupt the conscious (rational) order of speech” (Selden, p.133). Como representante de la “otredad” Tita entra al orden simbólico de Lacan como una mujer rebelde, ya que este orden simbólico es representativo de la sociedad patriarcal, que en este caso es representado por su madre. Tita reacciona en contra del orden simbólico, reacciona en contra de la opresión de su madre, al no dejarla ser feliz. Igualmente, Tita oscila entre el orden imaginario y el orden simbólico, ya que Tita funciona dentro de su propio mundo de la cocina y, por ese medio, encuentra una forma de poder comunicarse con Pedro y sólo cuando ya no puede vivir en el orden imaginario es cuando decide reaccionar en contra del orden patriarcal. Tita logra vencer a su madre y es a través de su victoria, al cometer matricidio, que obtiene felicidad y rompe el orden patriarcal. Michel Foucault dice que el poder está en el discurso y el que tiene el poder del lenguaje es el que tiene el poder de todo. Tita deja de ser el “otro” al ser reaccionaria y obtener las riendas de su destino, de dictar sus deseos y su historia por medio de sus recetas. La posición de Eva Luna como mujer es de ser un personaje viajante, que al igual que Tita, rompe las reglas de la sociedad. La novela comienza con una explicación del nombre de la protagonista “Me llamo Eva, que quiere decir vida” (Allende, p.9). De acuerdo a Ester Gimbernat de González, dar el nombre de Eva no es sólo dar vida, sino también es apropiarse de la primera persona en la narración donde se apropiará del centro de la historia para contar desde lo que antes era la periferia, “una galería de problemáticas propias de mujeres en la pobreza, la ignorancia y bajo la influencia de las imposiciones de la institución” (Gimbernat, p. 111). Es desde su condición de pícara que Eva aprende a valerse de su perspicacia para sobrevivir en un mundo caótico donde siempre se ve obligada a estar en continuo movimiento para sobrevivir. María de la Cinta Ramblado Minero es de la opinión de que la maternidad es una red que agrupa a las mujeres, especialmente de la misma familia y se observa en la novela cuando Consuelo le da a su hija el don de la oralidad para que con ello y su astucia cuente historias y así pueda seguir viviendo. “Las palabras son gratis, decía y se las apropiaba, todas eran suyas” (Allende, p.28). Eva no es una mujer sumisa. Al contrario, no deja que nadie cuente su historia; es ella quien se inventa su pasado y su futuro; está orgullosa de sus orígenes. Como mencioné antes, es solidaria con las otras mujeres y con los marginados y tiene conciencia social. Al igual que el pícaro, ella busca cariño de los demás, pero no deja de ser independiente. De acuerdo a María de la Cinta Ramblado Minero, en su artículo “The female bildungsroman”, es por medio de todas sus experiencias con diferentes personas que la emplean y diferentes espacios que habita, que va a poder llegar a explorar su identidad y sus orígenes y llegar al final a descubrirse a sí misma como representante de la nueva mujer. “The Bildungsroman is defined as “a novel which describes the protagonist’s development from childhood to maturity” (de la Cinta Ramblado Minero, p. 116). Es en su madures cuando Eva informa al lector de sus orígenes en la periferia y a través de su información recién obtenida es que llega a cuestionarse el orden patriarcal de las cosas como lo hizo Tita. Es a través del la narración inscrita metonímicamente que los lectores se enteran de la historia de Tita y de Eva. En el caso de Tita, dentro de la cocina y por medio de sus recetas, es que transmite su discurso. Es por medio de ese discurso de recetas que el lector se da cuenta de los símbolos en la novela. La función de los símbolos dentro de Como agua para chocolate es para presentar el nivel de frustración de los personajes. El mismo título funciona para presentar el ambiente de hervidero en el espacio cerrado de la casa y la cocina. Es en ese estado que Tita se expresa. Las recetas de Tita están en constante movimiento y es por medio de ellas que nos enteramos de las vidas de los personajes y la Historia. De acuerdo a Jacques Derrida, el logocentrismo está simbolizado en las recetas de Tita. Ella es dueña del poder del lenguaje, un lenguaje que dentro del orden simbólico de la sociedad patriarcal sería el lenguaje marginado de la mujer sumisa.“Elaine Showalter has adapted Bakhtin’s concept of the “double- voiced discourse” to her theory of gynocritics in order to illustrate the internalized duality of female literary expression, generated in the language and culture of a “dominant” order but from the perspective of a “muted” group within the order” (Meyer, p.361). En cuanto a la doble voz, Tita es sumisa y vive dentro de un silencio impuesto por la sociedad. Pero de acuerdo a Showalter, ella hace uso de su doble voz para invertir su silencio y sus recetas para hacerlos un discurso dominante. A nivel de la metonimia, Eva Luna funciona de igual manera. Es por medio de sus folletines que el lector se entera de la Historia. La Historia de Venezuela funciona como intertexto dentro de la novela, al igual que la novela de Las mil y una noches. Allende nos hace pensar que Eva es como Scheherazada que nos narra la Historia con toques de ficción. Eva nos cuenta su vida, desde la marginalidad y desde su posición como mujer, en forma de folletín, donde tiene la oportunidad de recontar la realidad a través de las telenovelas. En el caso de Eva, no usa su cuerpo como medio de escritura, sino su don de la palabra. “Eva is not primarily her body but her language; her physical form is not supremely relevant, rather it is her words that liberate her” (Rivero, p.147). Eva toma control del lenguaje que antes la convertía en el “otro”. Al tomar posesión de la palabra también toma posesión de su subjetividad. Dentro del concepto de orden imaginario de Lacan es donde el discurso de Eva Luna entraría, donde ninguna autoridad puede oprimir o hacer sujeto al portador del lenguaje; por otra parte, este orden no entra en la sociedad o en el orden semiótico. Es aquí donde el concepto de Hélène Cixous de la écriture féminine entra en Eva Luna. “Cixous proposes what she calls écriture féminine, that is a feminine or female writing that will escape the restrictions imposed by ‘the phallocratic system’” (Bertens, p.166). En cuanto a la mujer como sujeto descrita antes por los escritores masculinos, vemos que deja de existir en este texto ya que la mujer se apropia como narradora de su propia subjetividad. Sin embargo, esto no indica que la mujer convierte al hombre en el “otro”. “Cixous elabora lo que ella llama la otra bisexualidad, que es múltiple, variable, eternamente cambiante, y consiste en ‘no rechazar ni la diferencia ni un sexo’” (Moi, p.119). Esto la hace diferente al hombre, que siempre tiene la necesidad de mantenerse intacto para probar su poder, lo contrario de la mujer que incluye y rompe la idea del centro. En cuanto a la escritura de la mujer asimismo se observa el realismo mágico como fuente para narrar sus vidas en la periferia en donde se altera la realidad de todo. El realismo mágico funciona como un medio que tiene Tita para |
| proyectar y liberar sus emociones antes encarceladas por Mamá Elena y la sociedad. “But once she realizes that her emotions surface involuntarily in her cooking despite honest attempts to submit to the discipline of a cruel mother, Tita consciously harnesses the magic of her cookery to communicate with Pedro through it” (Halevi- Wise, p.125). Es dentro del espacio cerrado de la cocina que Tita deja de esconder sus sentimientos de deseo por Pedro, dentro de la cocina Tita está consciente de lo que hace ya que ella es parte de la cocina. Tita nace en la cocina y ese espacio es un lugar donde ella se siente libre para darle rienda suelta a su imaginación. Dentro de su espacio asignado es donde Tita no reprime sus sentimientos. No obstante, esos sentimientos no son limitados al espacio cerrado. Ellos son transmitidos a través de la comida. Es aquí donde se invierten los papeles: Tita deja de ser el personaje sumiso y toma control de su agencialidad. “In a subtle linguistic inversion, it is Tita who ‘penetrates’ her beloved through the sensual power of her culinary creations” (Ibsen, p. 116). De este modo el realismo mágico es utilizado como un medio de cambiar los papeles antes establecidos y convertir a Tita en la mujer activa que transmite el mensaje al hombre pasivo que es el receptor de lo que Tita tenga que decir ya que es Tita quien tiene el poder de la palabra. Al igual que Tita, Eva tiene el poder de las palabras que transforman mágicamente. Desde el pasado misterioso de sus padres y su concepción fuera de lo ordinario, Eva llegó a ser la creadora de esas historias de su vida gracias a la herencia de la magia que poseen las palabras que su madre le dejó. “Ella sembró en mi cabeza la idea que la realidad no es sólo como se percibe en la superficie, también tiene una dimensión mágica y, si uno se le antoja, es legítimo exagerarla y ponerle color para que el tránsito por esta vida no resulte tan aburrido” (Allende, p. 28). Eva se convierte en escritora y narradora de su vida al igual que protagonista de ella también. Igual que su madre que se creó su pasado, Eva se crea una realidad más deseada por medio de su forma de apropiarse de la palabra. Así pues, Eva, al igual que Tita, no es mujer pasiva. Eva es un personaje que siempre está en proceso de inventarse una realidad libre de ser sumisa y sumergida en el silencio. La escritura de Eva Luna es de suma importancia ya que descentraliza la historia escrita antes por los hombres. Ella narra su vida desde su perspectiva, desde su centro, sin cancelar los centros de los hombres, ya que también cuenta la historia de Rolf Carlé y Humberto Naranjo, entre otros. Esta multiplicidad de historias causa una multiplicidad de voces dentro de la novela como en la Historia. En relación a la realidad, la multiplicidad de voces hace que la realidad narrada por Eva sea más creíble porque incluye distintos puntos de vista. La carnavalización de la realidad se invierte para incluir el discurso de los mundos marginados de los guerrilleros, de las prostitutas y de los transvertís entre otros. Un discurso marginado que para Eva es más racional y ordenado que el del gobierno. De acuerdo a Bakhtin “These social dialects become the ‘language’ of heteroglossia ‘intersect[ing] with each other in many different ways…As such they all may be juxtaposed to one another, mutually supplement one another, contradict one another and be interrelated dialogically” (Henderson, p. 344). El resultado de las distintas voces y los personajes que van en contra de las normas establecidas son incluidos para probar la insatisfacción de Eva Luna con la sociedad en que vive. Es necesario recurrir a la carnavalización dentro de la novela para crear una conciencia social. Para Allende no existen límites para hacer conscientes a los lectores. Se observa que dentro de la novela no hay una línea divisoria entre la realidad de Eva y la ficción. De esta forma, todo discurso es válido en la realidad. Eva Luna narra los sucesos de la Historia desde una perspectiva de mujer como voyeur, en cuanto a la Historia de Venezuela que narra, para el lector, su realidad se hace más verosímil que ni la antes establecida por ser un testigo. Esto se debe a que Allende y Eva usan como elementos intertextuales a los personajes históricos y hacen un paralelo con los personajes de la novela como El Benefactor y El hombre de la gardenia, que le da autenticidad al texto ficcional. Aparte de darle autenticidad por medio de la magia de las palabras y el intertexto de la Historia, también funciona como medio de hacer que el lector cuestione la realidad Histórica propuesta en el pasado. “The importance of revealing or telling about events is seen throughout the novel as other characters also occupy themselves with this activity” (Aguirre Rehbein, p.180). El cuestionamiento subversivo de la Historia oficial no ocurre exclusivamente por parte de Eva. Rolf también desea un cambio social, lo cual indica que Eva no busca acabar con el discurso del hombre sino incluirlo. En cuanto a la oposición binaria en el texto, no existe ya que anima múltiples personajes a que utilicen su voz y cuenten sus historias para que no se olvide su verdadera Historia. En cuanto a la memoria histórica, Eva es una parte esencial de crearla. Ella entiende la importancia de la palabra y se convierte en un agente activo que se involucra en cambiar la Historia y crear una realidad en forma de folletín. “Una palabra mía y, ¡chas!, se transformaba la realidad” (Allende, p. 30). Para Eva es completamente posible construir una realidad más justa y más real para todos los miembros de la sociedad. De la misma forma que para Tita su realidad se ve reflejada en su comida. En su diario de recetas, la realidad Histórica de la Revolución Mexicana no era de tanta importancia como lo eran sus platillos, y se debe a que la Revolución era algo extranjero para Tita: ésta era del espacio público y Tita pertenecía al espacio privado de la cocina. Al Tita presentarnos su realidad de la cocina, también nos hace que veamos la realidad social y de los personajes. De esta forma, ya no sólo incluye al discurso de la hegemonía. La cocina y la escritura son actividades que están en constante movimiento y que sirven para seguir con la memoria y la realidad de la mujer, una realidad marginada y ubicada en la periferia. Una realidad que unida a la anterior crea un mundo híbrido, sin opresión. “By interrelating personal biographies, testimonial narratives, and fictions with historical and social discourses, women writers have not only expanded traditional barriers between popular and high culture, but they have also narrowed the gaps between different sectors of society” (Gorodischer, p.25). De acuerdo a Kathleen Batstone en su artículo The raw and the cooked, la deconstrucción siempre está en constante repetición y en contradicción permanente con el proceso histórico. Lo que indica que la mujer está en constante movimiento para descubrir su identidad que antes había sido impuesta por el discurso hegemónico. Al mismo tiempo, siempre esá buscando recrearse constantemente en un ambiente que incluye a los discursos marginados y fomenta la idea de una multiplicidad de centros. Bibliografía Aguirre Rebién, Edna. “The act/art of narrating in Eva Luna” en Critical approaches to Isabel Allende’s Novels. Series XXII Latin American Literatura Vol. 14. New York. Peter Lang Publications, 1991. Allende, Isabel. Eva Luna. Buenos Aires. Debolsillo, 2007. Batstone, Kathleen. “The Raw and the Cooked: Cooking and the Transgression of Boundaries in Like water for chocolate” en Chicanas and Latin American Women Writers Exploring The Realm Of The Kitchen As A Self- Empowering Site. Women’s Studies Vol. 32. United Kingdom. The Edwin Mellen Press, 2001. Bertens, Hans. The basics literary theory. London. Routledge, 2001. De la Cinta Ramblado-Minero. María. Isabel Allende’s writing of the self: Trespassing the boundaries of fiction and autobiography. Hispanic Literature Vol. 77. United Kingdom. The Edwin Mellen Press, 2003. Esquivel, Laura. Como agua para chocolate. New York. Doubleday, 1992. Gimbernat de Gónzalez, Ester. “Entre principio y final: la madre/material de la escritura” en Critical approaches to Isabel Allende’s Novels.Series XXII Latin American Literatura Vol. 14. New York. Peter Lang Publications, 1991. Gorodischer, Angélica. “Introduction Culinary Fictions” en Chicanas and Latin American Women Writers Exploring The Realm Of The Kitchen As A Self-Empowering Site. Women’s Studies Vol. 32. United Kingdom. The Edwin Mellen Press, 2001. Halevi-Wise, Yael. “Storytelling in Laura Esquivel’s Como agua para chocolate” en The other mirror: Women’s Narrative in Mexico,1980-1995. Contributions to the study of World Literature, number 80. United States. Greenwood Press, 1997. Henderson. Discursive Diversity: Speaking in Tongues. Distribuido por Dr. Edith Dimo en Español 550 Latin American Novel. Ibsen, Kristine. “On Recipes, Reading, and Revolution: Postboom Parody in Como agua para chocolate” en The other mirror: Women’s Narrative in Mexico,1980-1995. Contributions to the study of World Literature, number 80. United States. Greenwood Press, 1997. Meyer, Doris. “‘Parenting the Text’ Female Creativity and Dialogic Relationships in Isabel Allende’s La casa de los espíritus”. Hispania. Vol. 73, No. 2 (Mayo 1990): 360-365. Moi, Toril. Teoría Literaria Feminista. Madrid. Ediciones Cátedra, 1999. Rivero, Eliana S. Scheherazade Liberated: Eva Luna and Women Storytellers. Distribuido por Dr. Edith Dimo en Español 550 Latin American Novel. Selden, Raman. A reader’s guide to contemporary literary theory. Great Britain. Pearson Education Limited, 2005. |
| E N S A Y O S |
| EL PROTAGONISMO FEMENINO EN EVA LUNA Y COMO AGUA PARA CHOCOLATE |
| Adriana Pérez Limón |
| Adriana Pérez Limón tiene un M.A. en literatura y enseña español en el Distrito Escolar Unificado de Los Angeles. |
Cuando uno piensa que es indudable estar equivocado, está en lo correcto. Yo tengo fe en todo, menos en lo que se dice. La razón por la cual dos millones de personas asistieron a la posesión de Obama, se debió a que están sin trabajo. Para darle de comer a un niño hay que alimentar la paciencia. La cabeza es la extremidad que no usamos cuando metemos la pata. Mentira políticamente correcta: ¡Mucho gusto!. ...cuando el diablo sepa quién le puso los cuernos... A los perros rabiosos y a los criminales peligrosos hay que darles lo mismo: cadena perpetua. La realidad es que antes de que las cosas esten mejor, se van a poner peor. Toda rosa muere desflorada. Las cartas de amor se escriben con tinta hipócrita. Definición de Pensar: Verbo reflexivo. |
| R E F L E X I O N E S |
| MÁXIMAS Y MÍNIMAS |
| Rafael Carvajal |
| Rafael Carvajal es de Colombia. Escribe ingeniosos dichos populares. |
| PEÑA DEL 9-20-08 EN COLOMBIA INFORMA RADIO: PODCAST 137 PODCAST 138 |
| www.colombiainformausa.com Jairo Duque Productor |
| R A D I O |
Amigos de la Peña Literaria La Luciernaga: Les estoy haciendo llegar los audios correspondientes al evento del 21 de febrero de 2009. Allí se incluyen todos los trabajos expuestos. Recuerden que tienen un espacio en www.colombiainformausa.com donde podemos incluir sus datos, su obra y/o su iniciativa de negocio o proyecto. Sólo envíenos un e-mail con su información. Los links de la peña son: http://blip.tv/file/1806019 http://blip.tv/file/1806228 Atentamente, JAIRO DUQUE G |
| Radio La Luciérnaga presenta CULTURA Y POLÍTICA miércoles - 7:00 pm |